Mucho se habla estos días del ‘nuevo’ sistema operativo de Microsoft y como él ha arrasado en las ventas en comparación con su predecesor (y su herencia de código, no olvidemos que Windows 7 usa el mismo motor o kernel de Windows Vista), además de potenciales competencias como la del nuevo Snow Leopard de MacOS y la salida de Ubuntu 9.10 (aunque era una actualización del Ubuntu lanzado en abril), sin embargo y aunque haya sistemas mucho más eficientes, Windows es el más globalizado y el que alcanza una versatilidad indiscutible con el currículum que posee y la cantidad de aplicaciones lanzadas para el mismo…
Hasta hace cosa de 3 años, Windows XP era el sistema operativo por excelencia y que todo hijo de pueblo cristiano tenía en su ordenador y nos conformábamos con ello (los inconformistas descubrían alternativas en Unix y MacOS). Mes tras mes salían nuevas aplicaciones que permitían modificarlo a tu gusto, seguir recomendaciones de mejoras de rendimiento, mejoras de hardware acusadas como los procesadores de doble núcleo, DDR3…, Windows XP se quedaba corto y era hora de aumentar el potencial de la sangre de los computadores, mejorar lo que se entiende como arquitectura operativa.
Microsoft entonces pensó en Windows Vista y aventurándose en un concepto poco reflexionado y omitiendo un importante paso que es el de la compatibilidad tanto con lo anterior como lo posterior más los dispositivos así como la eficiencia de su idea, lanzó su nuevo sistema operativo con una mala prensa demasiado exagerada y que abocó a la ruina a este nuevo concepto sin apenas dejarle la oportunidad de mejorar y presentarse. Por ello y para no dejar de lado a sus nuevos usuarios, Microsoft preparó dos Service Pack para intentar parchear de una forma global lo más crítico en lo que su sistema operativo fallaba, y mejoró, realmente Windows Vista SP2 se convirtió en un interesante sistema operativo, pero casi sin ninguna innovación para con Windows XP.
Tras mi paso por estos dos sistemas operativos, puedo decir que Microsoft ha sido el padre de mis experiencias informáticas, primero con MS-DOS, luego con Windows 98, Windows ME, llegando a interesarme por la informática realmente cuando conocí Windows XP y las múltiples aplicaciones y experiencias que he tenido con él en mis sucesivas torres quemadas. Aprendí a cuidar la salud de la sangre de mi ordenador (Windows XP + Tune Up + CCleaner + Avast + un largo etcétera), a desplazarme por sus posibilidades (aprendí a hacer webs, a programar pequeñas aplicaciones de escritorio, manejar servidores según lo que quisiese) y cuidar su cuerpo (mejorar la refrigeración, limpiarlo a menudo y mirar como se encontraba en distintas aplicaciones).
Pero llegó el momento de dar el paso a las tecnologías portátiles y aprender mucho más sobre como todo esto funcionaba, me regalaron mi primer portátil y descubrí Windows Vista, un nuevo sistema operativo y que la verdad con su sistema de actualizaciones mucho más cercano e innovado al que tenía me enamoré, lo configuré según mis necesidades y en ningún momento me puso problema ni a instalar por primera vez en mi vida Ubuntu dentro de Windows y funcionar con él. Sólo hay algo que se le puede achacar y es que quizás era demasiado exigente en recursos y por ello muchas veces jugar a un determinado juego algo exigente en recursos, sufrías las malas artes del sistema operativo y te veías menguado aunque tuvieses un buen hardware eficiente y eficaz.
Las cosas siguieron viento en popa, eran los últimos alaridos de Windows Vista en los que adquirí mi portátil con él, Windows 7 estaba a punto de lanzarse y ya muchas personas lo habían probado. Yo en mi afán de no instalar nada que no esté definitivamente lanzado esperé pacientemente al día 22 de octubre con mi Windows Vista SP2 y Ubuntu funcionando al 200%.
Finalmente ese día llegó y una semana después saldría Ubuntu 9.10, por lo que era hora de actualizarse y ponerse al día, con lo que… actualicé sin dudarlo mi ordenador a Windows 7 de la MSDNAA y aquí estamos en dos semanas, en un nuevo sistema operativo con nuevas posibilidades y desde el que espero superar aquello que me proponga e ir mejorando, teniendo como ejemplo esta rectificación a medio plazo de Microsoft en mi vida de informático y es que… nunca lanzaré algo sin haber mirado las distintas posibilidades que me ofrece un mismo motor del que se han sacado cosas totalmente… distintas.

Es de sabios rectificar y este es un claro ejemplo, no hay sistemas operativos mejores o peores… yo siempre opino que hay distintas concepciones en un sistema operativo, por lo que la mejor opción no es quejarse, sino pensar que en la variedad está el gusto y que probar antes de criticar es importante.
