Hace mucho que no escribo de estas entradas donde suelo informarme y hablaros sobre ciertos lugares en Japón… esta vez le toca el turno a la famosa, hermosa y moderna prefectura de Osaka, concretamente de su capital, que posee el mismo nombre.
No es una ciudad con tanta riqueza histórica comparable a otros lugares como Kyoto (de la que hablamos en su día), donde se sucedieron los hechos más importantes de la historia nipona, pero es la tercera ciudad en tamaño y población, un centro neurálgico para Japón y su industria.
Sin embargo, su historia no es nada despreciable, fue el centro económico de la antigua Japón y enlace marítimo para el comercio fluvial… además vio una de las muchas victorias del gran general Nobunaga Oda (¡oh, sí, el del Dinasty Warriors!) sobre un templo que llegaría a convertirse en el hoy conocido (véase la imagen) Castillo de Osaka.
La verdad, se hace increíblemente bello y respetable la forma en que conviven las modernas edificaciones con la historia y patrimonio de una civilización formado por unas costumbres que perduran hasta nuestros días. Occidente no ha acabado para nada con lo japonés y eso es algo que se ve en este tipo de gestos, bonita imagen.
Se podría decir que esta torre marca la anécdota de Osaka. Puede parecer pues lo que es, una torre, pero lo cierto es que tiene toda una pequeña pero honrosa historia detrás. Toda esta historia comienza en que la torre actual no es el antiguo diseño de la misma, es decir, la antigua torre se tiró abajo durante la 2ª guerra mundial ya que hubiera sido un blanco fácil para los estadounidenses. Era una imitación de la Eiffel francesa, pero como ya os comento, se tiró abajo y se hizo esta nueva torre con ascensor para llegar a una especie de santuario donde se honra el recuerdo de la antigua torre y los caídos en la guerra.
Vamos a relajarnos un poco y busquemos algo de ocio en esta inmensa ciudad que convive con el agua. Quedémonos con esto último y veamos la fachada del aquarium de Osaka, el que tiene el mayor tanque del mundo y una altísima variedad de especies submarinas, por ello se convierte en el mayor atractivo tanto para locales como para turistas.
Un lugar que merece la pena visitar y por qué no… quedarse. Menos población que en Tokio pero no menos intenso, un lugar perfecto donde pasar una buena temporada cerca del agua y el clima que eso conlleva. Me despido con un vídeo en el que se hacen unos pequeños planos por Osaka, disfrutadlo tanto como yo lo he hecho escribiendo esto.




Cómo merece la pena visitar cada ciudad de Japón… Algún día
Me encantan tus entradas sobre “¿Por qué vivir en Japón?”, es una buena forma de estar un poco más cerca de la magia nipona.
Gracias por acercarnos a Osaka, onii-chan ^^
Es un placer para mi hacer estas entradas, de verdad. Un simple agradecimiento o comentario me da gasolina para hacer muchas más ^^.
Un abrazo nee-san