El Oscuro Pasajero

Hace días hablé de cómo había empezado en este mundo y dije que el causante había sido un manga. Un manga diferente a lo poco que conocía por entonces (todo era shōnen). Un manga que, por su historia absorbente,  logró mantenerme enganchado hasta el último capítulo. Un manga que me gustaba más con cada giro argumental. Y, como siempre pasa en este tipo de historias, un manga con un final controvertido. Un manga que hizo que en mi interior naciese… un monstruo.

Obviamente, estoy hablando de Monster, del gran Naoki Urasawa. La serie la conocí gracias a un amigo. Se había comprado los diez primeros números y estaba alucinado, hablándome todo el día de lo mismo. Por eso, un día se los pedí y, lejos de decepcionarme (cuando me hablan muy bien de algo, suele pasarme), los devoré. ¡Pero sólo habían sacado 18 libros a la venta! Eso fue lo peor. Tener que estar esperando a que sacasen un libro por mes era una pesadilla. Personalmente, me parece que la primera edición que Planeta deAgostini sacó en nuestro país no era lo que esta serie se merecía. Para empezar, dividieron cada tomo original en dos, convirtiendo así una colección de 18 tomos en una de 36 libros. Además de no respetar el sentido de lectura original, las portadas eran feas… ¡muy feas!

Si no me lo hubiesen recomendado, jamás me habría interesado por este manga. No porque la portada sea más o menos bonita, sino porque una portada así no habría llamado mi atención. Por suerte, existen el formato kanzenban, y Monster se ganó tener el suyo. Hace no mucho, Planeta lo editó, así que me lo compré y ya tiene un sitio privilegiado en mi estantería. Supongo que habrá detractores del formato kanzenban, debido a su enorme tamaño. El de Monster, si mal no recuerdo, tiene unas 400 páginas por tomo, lo que lo hace difícil de llevar. Además, normalmente estos formatos tienen una imagen en el lomo que, unida a los volúmenes restantes, consiguen formar una imagen de la serie. En el de Monster, el mosaico se forma con las portadas. Es muy curioso, sí, pero no se aprecia cuando está en una estantería. Quizá sea el mayor punto negativo que le veo a esta edición.

El dibujo de Urasawa me encanta lo que, de primeras, es un punto a favor. Es muy difícil que me guste un manga si no me entra por los ojos. Aunque siempre hay excepciones: Adolf, Nana, One Piece…

En Monster, Naoki Urasawa nos cuenta la historia de Kenzō Tenma, un neurocirujano japonés que trabaja en el Memorial Eisler de Düsseldorf, situado en la Alemania Occidental. Es el mejor en su campo, con una precisión increíble. Un día, llegan dos gemelos al hospital: Johan y Anna Liebheart. La niña está catatónica, mientras que el niño ha recibido un disparo en la cabeza y está a punto de morir. Sus padres, refugiados políticos de la República Democrática Alemana, han sido asesinados. Muy poco después, el alcalde de la ciudad es ingresado de urgencia. El director del hospital (y padre de Eva Heinemann, la prometida de Tenma) ordena operar al alcalde ya que, aun habiendo llegado más tarde, dará mucho más prestigio al hospital. Haciendo caso omiso de los jefazos, decide operar al niño, logrando así salvar su vida.

Lo que el doctor Tenma no sabe es que, a causa de esa ética decisión, su vida va a convertirse en un infierno, con muchas muertes sobre su conciencia. Será un largo viaje para él, a lo largo de diez años, recorriendo Alemania y la República Checa.

A través de las más de 3000 páginas que conforman la historia, nos encontramos con muchísimos personajes. Algunos muy carismáticos, como Grimmer o el inspector Lunge. Mención aparte merece el malo de la historia, cuyo nombre no diré, aunque se sabe pronto. Es, probablemente, uno de los malos más malvados del manga. No ya por lo que hace, sino por su frialdad y su capacidad para manipular a la gente. Aun así, acabaremos entendiendo  por qué hace lo que hace. Alejándose aparentemente de la trama principal, Urasawa va dejándonos saber más cosas de la mayoría de los secundarios. Digo aparentemente, porque todo acaba estando relacionado y muchos de los personajes tendrán un papel que desempeñar en el desenlace.

Lo malo de estas historias es que el final no suele ser el esperado. He oído y leído quejarse a mucha gente por ello. Personalmente, y tras leerme el manga tres veces y ver el anime, el final me gusta. La primera vez que lo vi, no lo comprendí, pues estaba esperando una explicación final, casi en la última viñeta, que me aclarase todo. Pero en Monster (como en LOST), no es así. Van explicando cosas poco a poco. Por eso, creo que una segunda lectura es obligatoria. Todos los detalles son importantes. Para ahondar un poco más en “el monstruo”, Urasawa publicó la novela Another Monster pero, aunque está bien, creo que no aporta demasiado.

El anime es totalmente fiel al manga. Está compuesto de 74 capítulos, fue adaptado por Madhouse y editado en nuestro país por Jonu Media en una edición espectacular formada por cinco volúmenes, con un doblaje impresionante, hecho por actores de doblaje habituales en el mundo del cine.

Monster es mi manga favorito y, probablemente, siempre será así. Ya no por el manga en sí (que también), sino por lo que aportó a mi vida. Con él, descubrí a Naoki Urasawa, por quien siento devoción. Tras Monster, llegó 20th Century Boys, Pluto y Billy Bat , obra en la que el autor está metido actualmente.

Cuando tengo que recomendar un manga o un anime, esta serie es la que recomiendo a todo el mundo, aunque no les guste ni una cosa, ni la otra.

Bye-bee!

4 pensamientos en “El Oscuro Pasajero

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Buenísimo artículo sobre una serie que quizás para los más alejados del manga (como yo) supone conocer una obra que quizás no sea de las más mediáticas por no ser del género más sobreexplotado de este arte (shonen).

    Una trama adulta y que seguro que tiene que enganchar como si de una novela se tratara (principio por el cual nació el manga). Son muchas entregas pero me buscaré las habichuelas para hacerle un hueco entre mis obras vistas :0

  3. La verdad es que yo no he leido el manga pero sí he visto el anime y es muy buena historia. Opino lo mismo que Javier, un gran artículo.

    Saludos ^_^

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