El 11 de marzo siempre será un día triste, tanto para el pueblo español como para el japonés. Para nosotros, han pasado ocho años; para ellos, sólo uno. El dolor es común.
Aunque este día quedará marcado para muchos de nosotros (y recordaremos siempre qué estábamos haciendo dicho día), de nada sirve lamentarse. A fin de cuentas, éste no debería ser un día más importante que los demás, pues quienes han sufrido pérdidas, lo sienten día tras día, no sólo en los aniversarios. Por desgracia, vivimos en una sociedad que se lucra con la muerte y en la que se comercia con el dolor. Por eso, a lo largo del día de hoy, todas las televisiones dedicarán informativos y programas a recordar lo sucedido. Pero mañana, si te he visto no me acuerdo. El dolor y las víctimas volverán a quedar archivadas en el olvido de la información hasta el año que viene.
Lo cierto es que el tiempo pasa (¡y cómo pasa!) y, con mayor o menor facilidad, hemos ido saliendo a flote… no nos queda otra. A pesar de todo, y como bien dicen en Jurassic Park, la vida se abre camino. Como me gustaría creer que de todo se aprende, hemos de aprovechar las malas experiencias vividas para intentar no volver a caer en los mismos errores y mejorar esta sociedad, pues cada día hay tragedias en todo el mundo, aunque no tengan la repercusión que tienen cuando suceden en el mal llamado “mundo desarrollado”. Por eso, creo que hay que ser fuerte y buscar el lado positivo de las cosas.
Bye-bee!

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Buen vídeo de la vida de Brian para animarnos a ver el lado bueno de todo lo que tenemos que vivir.
Por todos los que han caído tenemos que continuar viviendo cada día para ir dando sentido a nuestro caminar y a la memoria de todos los que dejaron esta realidad.